Cosecha de otoño.

Hasta hace un tiempo, hablar de azúcar en un vino era sinónimo de mala calidad. Sólo algunos prestigiosos del mundo, como el Oporto portugués o el Sauternes francés eran aceptados por los buenos paladares. Y tenían sus razones. Pero hoy, cuando se habla de azúcar no se trata de un agregado, sino de la dulzura natural de las uvas que se cosechan en otoño. Con ellas se elaboran los “cosecha tardía”, vinos en los que se percibe la madurez de los frutos y adquieren sabor a miel. Con largo tiempo en barricas, el resultado es un color dorado intenso y un sabor muy dulce y concentrado, con un recuerdo de almendras que hace de contrapunto a la acidez que les alarga la vida.

El Sauternes francés pertenece a esta familia. Este vino, elaborado con Semillón y en menor medida con Chardonnay, nació en una pequeña región de Burdeos y su exponente máximo es el Chateux d’Yquem, elegido por artistas, papas y reyes, y también por el caníbal gourmet Hannibal Lecter, protagonista de The Silence of the Lambs (1988), del novelista Thomas Harris, llevada al cine por Jonathan Demme.

Otro escritor y otro vino dulce. Es la relación de Edgar Allan Poe con el Amontillado, un elixir español al que le dedicó un cuento: el tonel de amontillado. Pero el sol de España también regala los Pedro Ximenez, con alto contenido de azúcar, de color muy oscuro, que en boca se sienten como higos maduros y son compañeros del postre.
En Italia hay mucho vino dulce. El Moscato di Pantelleria apadrinó el romance del gran Rosellini e Ingrid Bergman. Los famosos “passito” sicilianos se elaboran con pasas y en Toscana hacen el vin santo.
¿Y por casa? En Argentina, uno de los pioneros fue Norton, que lo hizo con Chardonnay y obtuvo un vino frutal y fresco, mientras Rutini elaboraba uno tipo Sauternes. Luigi Bosca lo hace con uva Gewürztraminer. La Agrícola hizo el Santa Julia Chenin y también el Torrontés, y los Malamado, encabezados de Malbec y de Viognier. Cavas de Weinert tiene su Cosecha de Otoño de Sauvignon Blanc y Catena Zapata su Semillón con botrytis, almibarado. Trapiche tiene su Fond de Cave Tardive, Terrazas el Afincado, Navarro Correas el Alegoría… Y siguen las firmas.
Estos vinos se beben fríos, pero no helados (8 a 12°). Acompañan muy bien a los quesos azules, foie gras, carne de cerdo y postres futales. Algunos Malbec se llevan bien con el chocolate.

Fuente: Clarín.com

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Acerca de Carlos Navarro
Carlos Navarro Profesional especialista en bebidas. Degustador profesional. Escritor para medios nacionales e internacionales. Profesor. Consultor. Ha trabajado en la gestión de varias bodegas. Master in Business Administration Master en Economía, Gestión y Marketing del Sector Vitivinícola Lic. en Comercio Internacional. Creador y propietario de cerveza Black Fish.

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