Entaste: carta de vinos digital para IPad2.

¿Qué tienen en común un emprendedor techie de Los Ángeles, un experto en marketing, el presidente de la Asociación Argentina de Sommeliers, un especialista en inversiones y finanzas corporativas, un ingeniero informático, un dotado para las relaciones públicas y una políglota versada en atención al cliente?

La pasión por el vino. Pero también el conocimiento, la creatividad, la ambición y el desenfado necesarios -suficientes- para animarse a revolucionar el ritual de elegir un vino en un restaurante a través de Entaste Wine List, una aplicación específicamente diseñada para tabletas iPad2 que ya está disponible en los 20 mejores reductos de la Argentina, como Oviedo, Tomo 1, La Bourgogne, Nectarine, Sipan, Aldo’s y Cabaña Las Lilas.

Y que en pocas semanas hará su debut en 60 exclusivos enclaves de Río de Janeiro, San Pablo y Belo Horizonte, para alcanzar la friolera de 500 mecas gastronómicas en todo el mundo en 2012.

Friendly e intuitiva, la carta de vinos digital -diseñada a medida de cada establecimiento, a fin de dar cuenta exhaustiva y personalizada de lo que cada uno atesora en su cava- permite no sólo explorar de modo lúdico y sencillo todas las opciones disponibles en el restaurante elegido sino que también facilita la decisión al ajustar la búsqueda en función de parámetros combinables entre sí (varietal, origen, precio, presentación).

Y, para elevar el procedimiento al rango de experiencia, allí mismo -touch mediante- se consigna vida y obra del candidato: desde la ficha técnica hasta los detalles de su elaboración, pasando por el CV del enólogo y la historia de la bodega, e incluso un close-up de la etiqueta. Un flujo de información que sabrán apreciar no sólo los sibaritas -esos impenitentes cazadores de vivencias to die for-, sino también los aficionados e incluso los recién llegados al ejercicio inteligente del paladar.

Re-evolución

El seleccionado de talentos que concibió Entaste está liderado por David Garret, emprendedor estadounidense con más de 20 años de experiencia en desarrollo de software para Internet. Desde 2003, vive en nuestro país, donde fundó The Vines of Argentina, un proyecto vitivinícola en cuyo nombre cató más de mil vinos argentinos en los últimos años y que, en breve, lanzaría su primera cosecha embotellada.

Y es, junto a Andrés Rosberg -presidente y cofundador de la Asociación Argentina de Sommeliers, pionero local de la disciplina, ex Villa Hípica y actual HG, el restó de Fierro Hotel Buenos Aires-, el vocero más entusiasta de la iniciativa que, en sus propias palabras, “marcará un antes y un después en la experiencia del consumo de vino en un restaurante”.

¿En qué términos llega Entaste a revolucionar el ritual de ordenar un vino en un restaurante?

DG: Las estadísticas que maneja el sector vitivinícola indican que, actualmente, el 80 por ciento de las decisiones de compra se basan únicamente en el precio y la etiqueta. Con esta herramienta, el comensal por fin podrá elegir de manera más inteligente, rápida y eficiente, ya que contará con más y mejor información sobre cada vino y productor.

AR: No es que el ritual en sí estuviera mal, sino que el papel, como soporte, es limitado en varios sentidos. En 2003, cuando era sommelier Ejecutivo en Villa Hípica, llegué a tener 900 vinos en una carta de 40 páginas que resultaba intimidante. Recuerdo a una pareja de habitués: él llegaba siempre media hora antes y, mientras pedía un trago, iba leyendo la carta de vinos para no demorar después. Entonces, si hubiera querido incluir la ficha técnica de cada producto, con información sobre crianza, corte, añada, enólogo o procedencia, tendría que haber impreso una enciclopedia.

¿A quién le suma más esta profusión de información: al comensal, al sommelier, al restaurante, a las bodegas?

AR: La ventaja para el comensal es que puede organizar y filtrar la carta de vinos de un restaurante en particular en función de sus parámetros de búsqueda. Entonces, si busca un malbec, argentino, de entre $ 100 y $ 150, el universo de etiquetas de esa cava se reduce a los 30 que se adecuan a ese perfil. Asimismo, es un cambio radical para los sommeliers porque, en este contexto en que los precios cambian con frecuencia, sin mencionar que también se suman nuevas añadas constantemente o que algunas hojas se ajan por el uso, una de nuestras tareas principales, y quizás menos lucidas, es reimprimir la carta cada 5 a 10 días, con el impacto ecológico que eso supone y el riesgo que implica dejar en circulación un ejemplar que te olvidaste de renovar. En cambio, la wine list digital se actualiza instantáneamente. En términos del restaurante, el primer beneficio es el impacto que produce en el cliente el hecho de recibir un chiche impactante que, encima, le facilita -diría que le hace grato- el acceso a la información.

¿Cuál es el valor agregado de la figura del sommelier ante la carta de vinos virtual?

AR: Las etiquetas de los vinos, a diferencia de los rótulos de los alimentos, son generalistas, no aportan información relevante para decidir. Esa combinación de escasa data y excesiva atomización, porque hay cientos de vinos en la carta de un restaurante, obliga a optar sin conocer. Entonces, con la wine list virtual, el comensal al menos puede elegir hasta dónde investiga. Pero el iPad2 no descorcha, ni dialoga, ni sabe lo que está sucediendo en la cocina.

DG: Vos sos una experta en lifestyle. Si yo quisiera hablarte de tu especialidad, no sería una comunicación interesante. Y, si conociera algo más de tus temas, no haría tu trabajo menos importante sino que me ayudaría a entender mucho mejor lo que vas a decirme. Es lo que sucede con Entaste: no estamos reemplazando a los sommeliers sino aportando a una mejor conversación porque, en la medida en que el consumidor conoce, se educa y se sofistica. Y, a la hora de elegir, no sólo sabe qué preguntas hacer sino qué respuestas espera.

Cambio de paradigma

Además de ser el lugar de residencia de la mayoría de los creadores de Entaste (entre los que se cuentan argentinos pero también estadounidense y ecuatorianos), la Argentina fue elegida como plataforma de lanzamiento porque “es el sexto mercado doméstico y el quinto productor de vinos del mundo, con un consumo per cápita de 25 litros; porque el crecimiento del turismo es cada vez más importante y el vino está íntimamente ligado a nuestra cultura y gastronomía; porque las etiquetas de alta gama están atravesando un momento inmejorable en su historia”.

¿Cómo germinó la idea de crear una wine list virtual?

DV: Soy un chico techie que siempre quiere saber más. Tras un viaje a la Argentina, decidí comprarme una viña. Pero, como no sabía nada de la industria, hice un montón de investigación en todo el mundo para aprender qué clase de tierra comprar. Con esa información visité cerca de 85 propiedades en Mendoza, hasta que elegí.

Luego, me informé sobre todo lo que se necesita para poner en pie un viñedo, desde irrigación y distancia entre plantas hasta varietales y recolección. Una vez que aprendí sobre agricultura, me informé sobre todo lo que se puede hacer, enológicamente, para obtener mejores y diferentes vinos. Una vez que entendí las cientos y cientos de decisiones que están involucradas en el proceso de hacer una gran botella, fui a los restaurantes, estudié las cartas de vino y me di cuenta que ahí no se traduce, para nada, todo el trabajo que se hace en la viña.

Porque lo único que identifica y diferencia una botella de otra es su nombre y su precio. ¡Y eso sí que me pareció una locura! ¿Cómo se supone que uno tome una decisión y elija un vino cuyo nombre quizás ni siquiera sabe pronunciar? Como consumidor, me sentí frustrado ante una carta con 200 vinos, elegidos con tiempo y esfuerzo por un sommelier, de los cuales, con suerte, conocía 10 marcas. Y me pregunté: ¿por qué tengo que elegir entre lo que veo, leo y ya conozco si, para mí, de lo que se trata es de vivir una wine experience cada vez que voy a un restaurante?

¿Experimentó también frustración en su rol de productor de vinos?

DG: Si bien recién este año embotellamos nuestra primera cosecha, que todavía no está en el mercado, ya en ese momento también me preocupaba cómo hacer para contar la historia particular de mi producto, algo que no se puede adivinar por los pocos datos que figuran en la etiqueta o en una carta de vinos convencional. Cuando participás de una cata a ciegas, listás las virtudes y puntos fuertes que apreciás en cada producto y, después, te referenciás en las fichas técnicas para trazar los paralelismos entre los que más te gustaron, lo cual te permite conocer el perfil de vinos que amás. Entonces, pensé: ¿no sería bueno poner a disposición de la gente la información que le permita saber porqué le gustan los vinos que le gustan, así sabe qué buscar?

¿Existe alguna función complementaria que le permita al usuario almacenar la información de sus consumos y tenerla disponible para ir construyendo, de modo consciente, su perfil como consumidor de vinos?

AR: Ya es posible, a través de un touch, que cada uno envíe esa data a su casilla de correo electrónico. En el futuro, incluso estamos pensando otras fases de interacción, como la generación de un historial personalizado disponible también para el sommelier, de modo de optimizar esos cinco a diez minutos de que dispone para leer el consumo de una mesa: si ya conoce los gustos del cliente y el rango de precios en que se mueve, resultará más eficiente a la hora de formular sugerencias.

¿Cuál fue el criterio de selección de los restaurantes que ya disponen de Entaste en la Argentina?

AR: Armamos el dream team de los restaurantes del vino, que abarcan desde reductos de hoteles porteños cinco estrellas hasta bistrós de Mendoza o una parrilla en Palermo. Lo que tienen en común es ser lugares con un buen programa de vino, de entre 120 y 1.100 etiquetas, ejecutado por los mejores sommeliers de la Argentina. Por ahora, y debido a las trabas a la importación, tenemos 100 iPad’s operativos en la Argentina, repartidos en función de la necesidad y los cubiertos de cada restó. De todas maneras, no es una cifra menor, considerando que, a diferencia de la carta de platos, se entrega una wine list digital por mesa.

En términos de negocio, ¿cuál es la ventaja para restaurantes y bodegas?

DG: A principios de año llevamos a cabo una experiencia piloto en 15 restaurantes top de Quito, donde el uso de Entaste aumentó, en promedio, un 10 % el volumen de ventas y un 16 % la facturación. Diez meses después, el primer índice ya llegó al 20 %. ¡Es una ventaja sustancial! Me acaban de contar que, hace unos días, un cliente de Don Julio, la parrilla palermitana, quedó tan impresionado con este sistema que pidió una botella de $ 400, algo que nunca había pasado.

¿Y por qué se lo acredita a Entaste?

DG: Porque le permitió al cliente tomar esa decisión con seguridad. Diría que ese es el corazón del emprendimiento de cara a los consumidores: la información los anima a ordenar fuera de su zona de confort, a invertir sobre seguro, al margen de esas cinco o diez marcas que beben una y otra vez. Y por eso hablo de un antes y un después para el negocio de la restauración: no sólo venderán más botellas sino también las de mayor precio. No será un cambio dramático aunque sí significativo para el business porque la incorporación de Entaste atraerá a ese segmento de consumidores que entienden la experiencia gastronómica también como una experiencia enológica.

Creadores

David Garret, estadounidense, acumula más de 20 años de experiencia como emprendedor techie: fundó IntraACTIVE, empresa de software para Internet, y Mediacentrix, consultora de new media con base en Los Angeles. En 2003 se mudó a la Argentina, donde creó el proyecto vitivinícola The Vines of Mendoza. Lanzó Miniature Studios LLC, una editora para iPhone y iPad2, donde desarrolló “Bueno, entonces…”, aplicativo para aprender español online, un verdadero éxito en la categoría Educación del iTunes Apple Store.

Eduardo Orteu es licenciado en Administración de Empresas de la Universidad de San Andrés, con un posgrado de Marketing (IAE). Tras desempeñarse en Arcor y Cervecería Quilmes, creó Mobile-Tonic, empresa de desarrollo de aplicaciones para smartphones.

Andrés Rosberg es presidente y cofundador de la Asociación Argentina de Sommeliers. Trabajó en íconos de la gastronomía argentina como Filo, Gran Bar Danzón y Villa Hípica. Es también director del Fideicomiso Los Arbolitos, donde coordina la implantación de un viñedo y un desarrollo inmobiliario en una finca de más de 400 hectáreas en el Valle de Uco (Mendoza).

Carlos García es licenciado en Ingeniería Aeroespacial y Matemáticas, con un MBA en Finanzas, que trabajó en KPMG como consultor. Fundó The Food Partners, un banco de inversión boutique especializado en la industria de alimentos. También ha emprendido, invertido o contribuido al desarrollo de varios proyectos inmobiliarios, fondos de inversión y sector salud en Estados Unidos, Ecuador y la Argentina.

Juan Egües es licenciado en Marketing y Negocios Internacionales y sommelier especializado en relaciones públicas.
Sebastián Arena es Ingeniero Informático (UBA) y CTO de Mobile-Tonic.

Jimena Tognión es traductora de inglés y responsable de la cartera de clientes e inversores de The Vines of Argentina.

Mecas

Desde el pasado Día de la Primavera, Entaste ya está disponible en una veintena de restaurantes de la Argentina, seleccionados por integrar el dream team de los reductos con programas de vino de alto vuelo, ejecutados por los mejores sommeliers de la Argentina, como Paz Levinson (Nectarine), Aldo Graziani (Aldo’s), Matías Prezioso (Sipan), Federico Fialayre (Tomo 1), Alejandro Barrientos (La Bourgogne, de Alvear Palace) y Andrés Rosberg (HG, de Fierro Hotel). El listado se completa con: 878, Astrid & Gastón, Azafrán (en Mendoza), Cabaña Las Lilas, Casa Coupage, Chez Nous (de Mansión Algodón), Chila, Don Julio, Gran Bar Danzón, Le Mistral (de Four Seasons Hotel), Oviedo, Restó, Sanbenito, Siete Cocinas (en Mendoza), Sucre y The Vines of Mendoza (en Mendoza).

Fuente: Cronista.com

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Acerca de Carlos Navarro
Carlos Navarro Profesional especialista en bebidas. Degustador profesional. Escritor para medios nacionales e internacionales. Profesor. Consultor. Ha trabajado en la gestión de varias bodegas. Master in Business Administration Master en Economía, Gestión y Marketing del Sector Vitivinícola Lic. en Comercio Internacional. Creador y propietario de cerveza Black Fish.

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